El señor decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, Efraín Hoyos comentó: “El conflicto armado puede generar traumas en la persona, y en este auditorio estoy casi seguro que con escasas excepciones hemos nacido en una época en conflicto, problema que imposibilita el libre desarrollo de la personalidad”.
| Yissel Alejandra Lozano |
Según Yissel: “la salud mental no solo tiene que ver con tortura, maltrato, sino con deseo, motivación, miedos, angustias de lo que se compone la mente. Esta se define como bienestar físico, mental y social”.
Yissel cita al sicólogo George Vaillant: “quien propugna que debe prevalecer el sentido común sobre el interés personal”, en relación a la reparación de la víctima.
Para esta practicante el conflicto, es un estado de confrontación en el que intervienen dos o mas fuerzas y es inherente a la condición humana, a través de la conflictividad se producen cambios. Es pertinente analizar como legitimamos la violencia, a través de comentarios como: “ya era hora de que vinieran a hacer limpieza social”, “ojala mataran a ese ladrón no hace sino robar” comentó Alejandra.
El segundo informe titulado: “la normatividad frente al conflicto armado y la salud mental”, fue realizado por la practicante Livy Fernanda Cortés, quien nos habló acerca de: la resolución 02358 de 1998º, política nacional de salud mental, quien tiene dentro de sus estrategias la promoción de la salud mental en el país, además de prevenir los trastornos mentales de los colombianos, para poder hablar de la política de salud mental hay que hacer un recorrido histórico antes y después de la ley 100 de 1993. Antes todos los recursos dependían del Ministerio de Salud de esta época. Después de esta norma ya los servicios se independizan del estado y buscan auto-sostenerse económicamente.
| Livy Cortés |
Como la salud no está consagrada como un derecho fundamental, es primordial que lo tengamos en cuenta por que se vincula con el derecho a la vida y el derecho a la integridad personal que tenemos los colombianos, puntualizó Fernanda.
Ya contextualizando en el tema del conflicto, contamos con el Derecho Internacional Humanitario (DIH), que son normas que rigen todo lo que tiene relación con las pugnas internacionales y su instrumento primordial son los convenios de Ginebra, que abarca todo lo que tiene relación a las víctimas.
Según Fernanda no podemos hablar de salud mental sin conocer la recién sancionada ley de víctimas, que trata a las personas que han sufrido daños a partir de 1985, busca la reparación y rehabilitación de las mismas, teniendo en cuenta el aspecto psicológico de la misma.
| Jilmed Sarmiento |
Basándome en el profesor José Reinel Sánchez, quien nos dice: “los seres humanos tenemos una predisposición que habilita la guerra como mecanismo de resolución de conflictos lo cual es comprobable en los registros históricos”.
Además cuando una persona ejerce control sobre otro mediante la tortura, daño sicológico, está cumpliendo con un fin de la guerra, que es poner su poder por encima de la otra persona, para que digo esto, con el fin de que entendamos que las personas militantes no son enfermos, afirmó Jilmed.
Ahora conozcamos el efecto del conflicto en un grupo más grande, la sociedad, donde generalmente las víctimas proceden de los estratos más bajos de la misma. El involucramiento no es lo mismo, la vivencia de la víctima, a la persona que ve el mismo suceso por medio del televisor y la temporalidad, el conflicto no tiene un efecto inmediato se puede superar el ciclo adverso del duelo, pero posteriormente puede manifestarse en secuelas.
| María Villa |
Una reparación integral debe de contar con las víctimas directas, familiares, las indirectas y los que los han asistido, nuestro proceso debe ser ético, con responsabilidad social y política. La acción del sicólogo debe orientarse a favorecer el desarrollo humano, tanto a nivel individual como colectivo.
Evaluando el contexto de origen de la víctima y el actual, antes, durante y después de haber sucedido el hecho. Que nos plantea este modelo de intervención psico-social, nuestro deber no solo se ciñe al diagnostico o trastorno. Ir más allá de la intervención social, donde se conozcan como ocurrieron los hechos como sucedieron y quienes lo perpetraron.
| Fabio Salazar |
Y a comentarios estamos viéndolo como a un enfermo que urge brindarle atención, estamos continuando con las patologías que de por sí ya se encuentran ahí, se ven ellos enfrentados a un fenómeno adverso y nosotros los patologizamos, cuando los “pobrecitamos”, hay pobrecito los estamos re-victimizándo. Cuantas veces tiene una persona que ser desplazada, cuantas veces tiene que ver se enfrentada de manera directa o indirecta in vivo o in sensu (en sentido estricto), al evento adverso, porque además la sociedad nuestra tiene un morbo natural que les sale del alma.
Los estoy invitando a pensar de una manera alternativa, de tal manera que haya una verdadera humanización de estas personas. Yo digo que humanizar esta en reconocer que la persona, es un ser humano que no solamente es un manojo de enfermedades, también mirando sus características positivas, o es que por el solo hecho de haber sido desplazado, eso lo convirtió en un trastorno a nivel post-traumático con pies. No es un ser humano, es posible que desarrolle un trastorno, pero es una persona que tiene cosas para enseñarnos, para disfrutar, la cuestión no es solo verlo desde la patología y eso es tener una visión humanista desde mi perspectiva.
Por. Anderson Hernández.
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